martes, 4 de octubre de 2016

Octubre 2016. INICIO. Darina y Fabricio han tenido complicaciones para convertirse en padres desde hace más de veinte años. Tras someterse a estudios que fracasaron perdieron toda esperanza y mientras ella se refugió en su hogar, él buscó siempre consuelo en brazos de otras mujeres, creyendo que quizás fue un error haberse casado con una mujer imposibilitada para ser madre. Pero ya que la ciencia ha avanzado, el Dr. Hiram Fabré informa a Darina que de nuevo hay eperanzas y la convence para someterse a nuevos tratamientos que puedan volver realidad su sueño y al paso de unos meses ella y Fabricio reciben la noticia de que serán padres de trillizos. Dan la buena nueva a su amigo, Sergio, y a Ivette, su joven y sensual esposa, quienes los felicitan aunque ella lo hace aparentemente pues en realidad es la amante de Fabricio y en privado le reprocha el que vaya a complacer a Darina. Él sin embargo está ilusionado y por esa razón decide terminar el affair que tiene con la esposa de su mejor amigo, la cual lo amenaza con desenmascararlo para que así Darina le exija el divorcio y él no la tenga ni a ella ni a sus hijos venideros. Se besan y hacen el amor, siendo descubiertos por Sergio, quien los maldice luego de abalanzarse contra Ivette, a la que abofetea y repudia. Llama por teléfono a Darina para contarle lo que sucede pero Fabricio lo impide quitándole el celular y arrojándolo al suelo. Se hacen de palabras, Sergio se violenta y al intentar estrangular a Ivette, Fabricio toma un bat y lo golpea en la cabeza mientras que Darina lo ha escuchado desde el teléfono móvil, aterrándose al escuchar a los amantes decir que Sergio está muerto. Tal situación ocasiona que sienta miedo de su marido, al que no está dispuesto a perdonar su infidelidad, por lo que decide que se divorciará de él, dando gusto a Ivette, a la que abofetea en un centro comercial cuando esta se burla de ella. Vuelve a casa y toma sus cosas decidida a irse pero un repentino aborto la detiene. Es descubierta por Fabricio, quien la lleva al hospital y suplica al doctor Fabré que salve la vida de los hijos que espera pero solo un producto de los tres se salva. Aconseja al matrimonio que Darina se mantenga en reposo, mismo al que la mujer se somete absolutamente hasta que su hijo nace. Sin embargo su relación con Fabricio se encuentra muy mal pues Darina se encuentra hundida en una teerrible depresión y no puede perdonarle el que haya sido capaz de traicionar a Sergio por defender a alguien como Ivette, la cual ha quedado divorciada de este y molesta a Darina con mensajes y llamadas al teléfono, redes sociales e incluso mensajes anónimos a la puerta de su casa. Por ello, aconsejado por el Dr. Fabré, Fabricio busca un lugar remoto al cual llevar a su familia y librarse de la obsesiva mujer, encontrando en oferta la renta de una casa a la orilla de un lago. Decide rentarlo y se mudan sin decir nada a nadie. Él se sorprende cuando Darina le pide que se instalen en habitaciones separadas. Darina se aisla sin siquiera hacer caso de su hijo recién nacido por lo que Fabricio considera que deben encontrar una nana. De su lado, la suerte hace que se presente Doña Eleonor, una vecina que le lleva una canasta de frutas y se ofrece a cuidar de su hijo mientras el pasa tiempo lejos, atendiendo sus negocios. La mujer cuida tanto de Darina como del bebé, con el que se encariña extremadamente, tanto, que llega al grado de quedarse a dormir en la antigua casona y olvidarse de su propia casa mientras que en el pueblo Fabricio conoce al joven y apuesto Gael, quien se ofrece a hacerse cargo de los daños en la casa y el jardín, acudiendo al lugar cuando Eleonor está ausente, llamando la atención de Darina, con quien hace una gran amistad.

En la ciudad, Fabricio padece el acoso de Ivette, a quien exige que se aleje de él, acercándose a Sergio para recuperar su amistad pues también son colegas. Hablan de la depresión de Darina y Sergio deja claro que después de la traición no quiere saber nada de su amigo.

Eleonor se encarga de los que haceres de la casa, dispuesta a quedar bien con sus jefes mientras que Darina pasa el tiempo durmiendo o en el jardín con Gael, quien le dice que hace muchos años, en la casa, ocurrió una fatalidad de la que nadie en el pueblo habla. Le recomienda a su hermana como nana para su pequeño hijo mas la mujer asegura tener a una mujer de confianza y muy dulce que les trata como si fueran su familia. Gael desea conocerle pero cuando la buscan por no la encuentran, ya que Eleonor ha ido al bosque a buscar yerbas que puedan curar la depresión de la mujer, misma que conoce a Jennifer, la eterna enamorada del jardinero, al que cela y cree deslumbrado por la citadina, a la que hace presa de una escena de celos que avergüenza al muchacho, el cual le pide que no lo busque en su trabajo ni lo moleste pues debe entender que no puede corresponderle porque no le gustan las muchachas como ella. Jennifer se desahoga con Larisa, hermana de Gael, dueña de una tienda de abarrotes, a la que jura que no permitirá que la sigan rechazando y de ser posible tomará medidas extremas. Larisa habla con su hermano, quien asegura que entre él y Darina no existe nada y todo son figuraciones de Jennifer, quien se desahoga con su padre, el alcoholico Virgilio, quien durante años ha estado obsesionado con ella y no la ve solo como una hija, sino como mujer. El hombre habla con Gael y este también le deja claro que nunca ha ilusionado a su hija ni quiere tener nada que ver con ella. Habla de esto con Larisa, quien a su vez es presa del acoso de Adrián, un ex novio violento que desea que ella regrese con él a como de lugar. La hostiga al punto que Gael interviene para ahuyentarlo pero el hombre no le tiene miedo y al irse visita a sus tíos, Marta y Roberto, un matrimonio que vive apartado del pueblo pues no deean mezclarse con la gente luego de que hace muchos años su única hija, Clara, todavía siendo una niña, fuera víctima de sucesos extraños que la dañaron para siempre pues vive en silencio, encerrada en su habitación, donde siempre dibuja la casa en el lago. Adrián es querido por el matrimonio pues siempre se ha preocupado por su prima, a la que ha dado cuidados en momentos necesarios a pesar de que ella parece desconocerlo y temerle. Lo cierto es que Adrián ha abusado sexualmente de ella toda su vida y finge ser bueno ante sus parientes, sobre todo Marta, quien considera a Larisa una libertina que no merece a su sobrino.

Eleonor sorprende a Darina con comida excelente y todavía más cuando se encarga del jardín,a segurando que ella es capaz de hacerlo todo y que Gael no es necesario. Darina se sorprende por la enorme fuerza y voluntad de la anciana, quien en un momento la asusta al mostrarse aprehensiva con el bebé, por lo que le pide que regrese a dormir a su casa por las noches. Eleonor acepta y se marcha y una fuerte tormenta azota el lugar. El bebé de Darina se encuentra incontrolable y la electricidad ha dejado de funcionar por lo que la asustada mujer entra en pánico, pues escucha voces y ve sombras de niños que le hablan. Pronto aparece Fabricio, al que se aferra y explica lo que sucede por lo que él va en busca de Eleonor pero nadie atiende la puerta. Vuelve a casa y se sorprende al ver a la anciana meciendo la cuna del bebé y a Darina dormida. Eleonor le asegura que todo está bajo control y no hay nada de qué preocuparse. Duerme con el bebé, meciendo su cuna para luego tomarlo en sus brazos y arrullarlo con ternura.

Jennifer propone a Adrián que se unan para conquistar a Larisa y Gael, quienes hacen una visita a Fabricio y Darina, llevando víveres. Los dos están interesados en conocer a la nana de su bebé y callan, con discresión, cuando el matrimonio les dice que se trata de su vecina, la vieja Eleonor, quien los escucha desde la habitación del bebé, al que mece en su cuna, prometiendo que nunca nadie los separará, mientras que Gael hace preguntas a Fabricio y le insinúa que la anciana no puede ser la nana de su hijo, pues no es la indicada para ello, por lo que la debe echar.

Larisa dice a Darina creer que la mujer que cuida de su hijo es dulce y, aunque es obsesiva con el cuidado del bebé, ha demostrado que les ha tomado un enorme cariño. Tras esto, Larisa acude a Marta y Roberto para pedirles que al dejen hablar con Clara pero estos se oponen por lo que no tiene más que pedir a Adrián que la ayude. Este la lleva ante su prima, quien ha dibujado la casa en el lago con Eleonor dentro. Larisa le pregunta quién es esa mujer pero Clara no responde, introvertida. Larisa acosa tanto que la retraida Clara entra en crisis y grita que el diablo ha vulto a emerger del infierno. Son descubiertas por Marta, la cual corre a Larisa, misma que habla con Roberto y le hace saber que todo está volviendo a suceder y una familia corre peligro pues el mito del que su hija fue presa en el pasado se ha manifestado de nuevo. Roberto entonces acude al alcohólico Virgilio y lo convence de que lo acompañe. Inspeccionan la casa de Eleonor sin poder encontrarla por lo que en medio de la noche entran a la casa, donde el borracho ve el espíritu de una niña que fue su hija. Llora y la niña le pide que la acompañe hasta el lago, donde ve a Eleonor caminando sobre el agua, con un bebé en brazos.Virgilio corre para alertar a Roberto pero no logra llegar a la casa pues una fuerza sobrenatural lo persigue. Sube a su auto y al manejar sufre un accidente en el que pierde la vida mientras que, al ecuchar ruidos, Fabricio inspecciona la vieja casa y descubre a Roberto, quien le asegura que él y su familia deben marcharse pues su hijo corre peligro. Fabricio corre al hombre y Darina se aferra a él. Acuden a buscar al bebé y lo encuentran en brazos de Eleonor, quien les dice que escuchó ruidos desde su casa y acudió a verificar que la criatura estuviera a salvo. Asegura que Roberto está trastornado por la enfermedad de su hija, una loca que lo ha llenado de ideas. Darina se aferra a su pequeño hijo y agradece a la anciana por protegerlo. Esta convence al matrimonio de dejarla instalarse de planta con ellos y al cerrar la puerta de la que será su habitación ríe malévolamente, mientras que Larisa, al dormir, tiene visiones sobre un ente demoniaco meciendo la cuna de su hijo. Despierta y se horroriza al ver ante ella los fantasmas de muchos niños, quienes susurran el nombre de Eleonor.

Jennifer sufre al saber a su padre muerto y Roberto asegura a Marta que su amigo fue presa de una manifestación demoniaca pues desde su entrada la casa en el lago creyó haber visto a su hija muerta. Los escucha Adrián, quien acude a Jennifer para preguntarle si tuvo una hermana mayor y ella le dice que sí, pero que murió al nacer. Él le dice que no fue así y la lleva ante Clara, a la que piden que les diga qué es lo que sabe y por qué le tiene terror al exterior. Clara les señala su dibujo de la casa en el lago, en el que aparece una anciana cargando a un niño. Aparece Roberto y asegura que ese es el fantasma de Eleonor.

Darina hace una visita a Larisa para comprarle unos víveres y llena de felicidad le dice que ha dejado a su hijo con Eleonor. Asustada, Larisa no se atreve a decirle la verdad mas le aconseja que consulte a una psíquica que conoce pues la gente nunca se acerca a la casa que se encuentra en el lago, por creerla embrujada. Darina se muestra escéptica en los asuntos espiritistas y luego hace saber a Gael que no le agrada que Larisa quiera meterse en sus asuntos para conseguir el trabajo de niñera y hacer más dinero. Gael calla y la lleva hasta casa, donde Fabricio, al hacer un recorrido, descubre una puerta secreta que lleva a un desván, donde descubre antiguos objetos de bebé, así como una antiquisima cuna. Decide indagar y revisarlo todo, asombrándose cuando encuentra una foto de Eleonor, cuando era joven, cargando dos bebés. La toma ya cude a la mujer para exigirle que le diga quién es y por qué ha insistido en instalarse en su casa. Eleonor llora y le hace saber que muchos años atrás ella trabajó como asistente en la casa, hasta que se marcharon los patrones luego de haber perdido a sus hijos gemelos, por lo que trabajó y con sus ahorros compró una propiedad contigua, para estar siempre cerca del lugar en el que fue tan feliz.
Fabricio acepta su explicación pero luego asegura a Darina que él no confía en la mujer, la cual es extraña y aparece sin que la llamen y llegó de la nada provocando quedarse a vivir con ellos cuando vive en la casa más cercana a la casa. La aún herida Darina le aconseja que vuelva a la ciudad y la deje a ella con su hijo y la nana, la cual ha demostrado ser mucho más fiel que él. Eleonor, que los ha escuchardo, sonríe diabólicamente mientras mece la cuna. Herido, Fabricio acude a beber a un bar donde conoce a Adrián, el cual le dice conocer a alguien que sobrevivió a los espíritus del lugar que habita y que fueron los mismos que mataron a Virgilio. Fabricio se resiste a dar crédito a las creencias de la gente y al caminar por la calle es sorprendido por Roberto, el cual le asegura que su familia corre peligro y lo lleva ante Clara. Le explica que siendo una niña la mujer fue presa de una broma estudiantil y encerrada en la casa, donde vivió extraños sucesos que la convirtieron en lo que ahora es. Le muestra dibujos hechos por esta y Fabricio se asombra al ver uno parecido a la fotografía de Eleonor que vio en el desván. Se da cuenta de que la anciana aparece en demasiados bosquejos y pregunta quien se supone que es. En un momento de lucidez, Clara le asegura que la anciana es el mismo diablo, que busca almas inocentes para poseerlas. Le advierte al hombre que tenga cuidado pues no sabe qué es en realidad lo que mece la cuna de su hijo. Molesto, Fabricio sale de casa y busca a Larisa, quien le ofrece quedarse con ella. Hablan de la vida en el lugar y por qué el matrimonio rentó la casa. Son vistos por Adrián, a quien Jennifer asegura que su virginal doncella es una zorra que ha puesto los ojos en un citadino que cumpla sus sueños de escapar de su realidad.

Mientras Gael se encarga de reparar la tubería de la cocina, Darina recorre la casa siguiendo una voz que la llama por su nombre. Está a punto de caer de las escaleras pero Gael se da cuenta de lo que acontecerá y evita una desgracia. Darina le cuenta lo que ha escuchado y el jardinero le hace saber que el lugar que está ocupando había estado deshabitado por más de cincuenta años, cuando la última familia que llegó a vivir en ella perdió a sus tres hijos en una horrible tragedia que sacudió a todos en el pueblo y, después, se hizo presa de leyendas y mitos que son iciertos pues Clara fue la última en haber estado dentro de ese lugar y vivió algo horripilante que la perturbó cambiando su vida para siempre. Al hablar con Fabricio de esto y lo que él presenció en casa de Roberto y Marta, deciden que quizás es tiempo de acudir a una medium. Eleonor, que los ha escuchado, asegura que eso no es necesario pues todo lo que la gente cuenta en la población no son mas que ideas tontas de ignorantes. Fabricio sin embargo está decidido y pide a la mujer que de ahora en adelante regrese a su casa y solo cuide del bebé cuando requieran de sus servicios. Eleonor acepta la voluntad del hombre y se marcha.

Adrián hace una escena de celos a Larisa, a la que acusa de habérsele ofrecido a Fabricio. Ella lo abofetea y entonces el hombre intent hacerla suya por la fuerza. Intercede Gael, quien defiende a su hermana pero Adrián lo empuja fuertemente logrando que pierda el conocimiento tras golpearse en la cabeza. Es llevado de emergencia al hospital más cercano, donde permanece en coma. Esto llena de dolor a Larisa, quien exige a Adrián que nunca más se vuelva a acercar a ella y se refugia en Fabricio, quien la abraza. Son vistos por Darina, a quien Jennifer le asegura que Larisa desea robarle a su marido. Darina asegura que perdió a Fabricio desde hace mucho tiempo. Cuando Jennifer pregunta a la mujer por su hijo esta asegura que lo lleva en la carreola pero al verificar descubre que la criatura no está. Regresa a casa a buscarle desesperadamente pero no lo encuentra por ninguna parte por lo que acude a casa de Eleonor, tocando a la puerta sin respuesta por lo que se las ingenia para entrar. Se asombra al darse cuenta de que el inmueble ha estado abandonada por años pues está llena de polvo y escombro y en ella no hay electricidad. 
Se aterra y llama a Fabricio para decirle lo que sucede. Este acude a ella y buscan a su hijo por todas partes, aterrándose cuando lo encuentran en brazos de Eleonor, quien lo mece a orillas del lago. Se lo arrebatan y le exigen que nunca más se vuelva a acercar a ellos o llamarán a la policía. Aparece Larisa para preguntar si todo está bien y cuando el matrimonio le cuenta lo que le pasó y voltean para señalar a Eleonor, se dan cuenta de que ya no está. Él pide a Larisa que cuide de su hijo durante la noche pero Darina se opone y discute con él tras acusarlo de ser amante de la muchacha.

Gael despierta del coma y conoce a Karla, una hermosa enfermera que desvive por atenderlo, naciendo entre ellos una fuerte atracción. Cuando él le dice de donde es la muchacha le revela que su madre vivió en ese lugar pero nunca ha querido regresar pues tiene recuerdos amargos del sitio. Por ello Gael se intriga y decide conocer a Patricia, madre de la chica, quien le dice que ella presenció lo que vivió Clara y está convencida de que algo demoniaco habita en la casa en el lago.

Marta sufre por el estado de Clara pues no comprende qué maldad puede haber en la casa Lumán para haberla afectado tanto. Roberto le dice estar seguro ahora de que es algo demoniaco que tiene que ver con el pasado. Se dedica a investigar en la biblioteca del estado, a la que viaja para informarse sobre todo lo que tenga que ver con ese lugar, el cual en siglos anteriores fue conocido como la casa Lumán, un lugar que comprendía un enorme territorio y el cual sirvió de refugio a madres solteras que deseaban deshacerse de sus hijos, los cuales abandonaron en el lugar del que nunca salieron, descubriéndose después que en él se hacían ritos satánicos en los que se ofrecían a las criaturas. Aterrado, el hombre regresa a su pueblo para advertir a Fabricio y Darina del peligro que corren pero no lo logra pues al llegar al desván de la casona, donde se encuentra frente a frente con Eleonor, quien consume hasta el último aliento de su alma, mientras que el matrimonio y su hijo llegan a la casa para dar la bienvenida a la espiritista Nélida, una extravagante mujer que al entrar al viejo lugar de inmediato siente una presencia malévola por lo que asegura que sabe que no es bienvenida y comienza una sesión junto con sus colegas, Omar y Bartolomeo, quienes filman todo y ayudan a la mujer en sus conexiones. La espiritista hace conexión y se asombra al ver la cantidad de niños que fueron asesinados y arrojados al lago siglos atrás, cuando fueron objeto de abusos y sacrificios demoniacos. Recorre el inmueble y en la habitación del bebé ve de espaldas a una anciana que mece la cuna. Logra verle la mano y descubre que se trata de un ente demoniaco al que intenta ahuyentar sin éxito pues este se esconde no sin antes asegurar que poseerá a la criatura. Nélida vuelve en sí y pide a y Omar y Bartolomeo que inspeccionen la casa mientras asegura al matrimonio que su pequeño hijo corre peligro. Esa noche resulta demasiado larga para Darina y Fabricio, quienes no se separan de su hijo pero experimentan extraños sucesos, así como la manifestación de algunos niños, que solo murmuran el nombre de Eleonor.

Ivette descubre el paradero de Fabricio y Darina por lo que ha vijado al lugar para hacerles la vida imposible. Al llegar al pueblo conoce a Adrián, con quien simpatiza y fornica. Él le dice que Fabricio es amante de Larisa, a quien la mujer acude a conocer para provocarla en su tienda para entonces amenazarla para que se aleje de su hombre. Luego busca a Darina para molestarla y esta termina abofeteándola. La echa de su casa y luego Ivette sorprende a Fabricio cerca del lago, donde lo provoca al punto de que él la besa. Reacciona y la rechaza para entonces caminar hacia la casa Lumán, viendo como Ivette sube a su auto como si nunca lo hubiera visto. Asustado, voltea a buscar por todas partes y alcanza a la mujer, a la que pide que le diga si se besaron. Por sus respuestas descubre que la mujer no es lo que él besó pues no tiene idea de nada.

Marta se siente preocupada por la desaparición de Roberto y pide a Adrián que busque al hombre. Este decubre el auto de su tío cerca de la casa Lumán, cubierto por ramas, y cree que algo le ha sucedido. Se acerca al lugar y descubre a Marías y Larisa dándose un abrazo pues la muchacha le ha dado la buena noticia de que Gael ha despertado del coma. Adrián decide darle un susto al hombre y en medio de la noche penetra en el inmueble, donde logra su cometido y advierte al hombre que se aleje de Larisa, apuntando con una pistola a su bebé, mas al salir y cruzarse por la casa de Eleonor, ve en ella a una sensual mujer en aprietos, pidiendo ayuda. Se acerca a ella y esta lo provoca tomándolo de la entre pierna al punto de excitarlo. El hombre la besa apasionadamente y se aterra cuando al abrir los ojos descubre que se trata de Eleonor, de la que huye pero esta lo acorrala y pronto los espíritus de lo nios aparecen para atormentarlo, mas estos corren, asustados, ante la presencia de satanás, el cual paraliza el corazón de Adrián, quien muere horrorizado, causando esto tensión en Clara, la cual desde su casa lo presencía todo y grita aterrada, preocupando a Marta, quien la abraza y reza, desesperada.

Jennifer le cuenta a Ivette de las leyendas que rodean a la casa Lumán y la mujer ríe pues cree que si Fabricio y Darina están al tanto de esto entonces son unos morbosos dignos de llevarse un susto. Intenta hacerlo pero es engañada por Eleonor, quien tomando la envoltura de Darina la lleva hasta el lago, donde la ahoga, aterrándola pues Ivette logra ver la cantidad de cadáveres que se encuentran sumergidos.

Gael le dice a Larisa que conoció a alguien que fue testigo de lo sucedido a Clara: Patricia, la cual se presenta ante su vieja amiga para que hablen de lo que ocurrió cuando eran unas niñas. Clara le muestra sus dibujos y menciona el nombre de Eleonor. Luego Patricia se encuentra con Nélida y le dice saber qué es lo que habita en la casa Lumán por lo que la espiritista pide a Clara que junto con su amiga acuda al lugar para terminar con la maldición. Patricia asegura que es algo más que eso y que no hay manera de purificar el lugar pues ha estado gobernado por satanás desde siglos atrás y no ha apagado su sed de inocencia. Acuden a Fabricio y Darina para hacerles saber lo que sucede y ella decide abandonar el lugar pero algo horrible la hace desistir: Su bebé ha desaparecido. Creen que Eleonor lo tiene y Darina acude a buscarla a su casa, descubriendo los cuerpos de Roberto y Adrián, así como que el lugar ha estado abandonado por muchos años. Entonces cree que es Ivette quien lo tiene y junto con Fabricio la buscan descubriendo que esta se ha ido del lugar. Darina llora, desesperada, pues se teme lo peor. Él por su parte se comunica con Sergio y le pide ayuda mas pronto el cuerpo de la mujer aparece flotando en el lago y temen a que le haya hecho daño al bebé, al que buscan incesantemente sin éxito.

Gael encuentra el auto de Roberto y los documentos que este encontró en la biblioteca. Decide leerlos y se aterra al leer lo que el hombre descubrió. Habla con Marta y le dice que Eleonor Lumán era la dueña y directora de la casa, misma que en un arranque de locura sacrificó a sus hijos gemelos en un aparente aquelarre. Clara aparece para decir que esa mujer ofreció sus hijos al diablo, al cual servía.

Nélida confiesa a Omar y Bartolomeo que están por enfrentarse a algo más que un simple fantasma, por lo que deben concentrarse en su trabajo en la casa Lumán, donde se reúnen con Darina y Fabricio, a quienes Gael entera de los hechos ocurridos en el pasado así como que Eleonor no existe pues murió hace mucho tiempo y es un fantasma que busca alimentarse de niños. Al saberlo todo Darina llora pues cree que su hijo está muerto mas la espiritista asegura que hay manera de averiguarlo y hace una conexión en la que habla con los niños, a los que pregunta por Eleonor. 

Los espíritus de los niños en la casa Lumán guían a Nélida hacia el desván, donde descubre una puerta secreta que cruza descubriendo así el lugar donde se hacían los ritos satánicos. Ve a Eleonor haciendo lo propio con el bebé de Darina y Fabricio y le exige que lo devuelva pero la anciana se niega y la hace flotar con sus poderes, dispuesta a arrojarla al vacío, a través de un ventanal pero Nélida logra evitarlo. Le recuerda a sus hijos y le pregunta a cambio de qué los ofreció, si no le dieron vida eterna y terminó pobremente en una casa cercana al que fuera su casa. La espiritista se las ingenia para tomar al bebé en brazos y regresarlo a su madre, causando la ira de Eleonor quien finalmente en medio de la nohe se manifiesta como el ente que es, ante todos los presentes en el lugar, exigiendo que le regresen a la criatura, la cual le pertenece. Lucifer hace presencia nuevamente pero esta vez Fabricio y Darina le enfrentan dispuestos a dar la vida por su hijo. El diablo decide tomar la vida de un inocente a cambio de la de la criatura y elige la de Darina, a la que abraza, arrastrándola al infierno a pesar de que Fabricio intenta evitarlo. Por su parte Eleonor es acorralada por los fantasmas de los niños sacrificados en su casa y al intentar apoderarse del bebé es enfrentada por Clara, quien con su magia logra destruirla, emancipando así las almas de los fantasmas que, luego de siglos, felices, salen de la casa emprendiendo camino hacia el cielo, sintiendo la felicidad de su libertad al encontrar finalmente la luz.

Tiempo después, en la ciudad: Nélida aparece en la televisión, donde tiene un programa en el que junto con Omar y Bartolomeo cuenta su experiencia en la casa Lumán. Este programa es visto por el doctor Fabré, quien atiende el embarazo de Larisa, a la que asegura que su hijo nacerá sano. La mujer entonces se reúne con Fabricio, su ahora esposo, al que da la noticia prometiendo que querrá a su hijo de igual manera que quiere al hijo del hombre, con el que se ha encariñado. Vuelven a la provincia y allí Gael e Karla anuncian su comprmiso nupcial pues los dos se han enamorado perdidamente. Patricia los felicita y luego los hermanos lamentan haber tomado rumbos distintos y haberse mudado a diferentes ciudades mas saben que estando lejos del pueblo en que nacieron estarán mejor.

La resentida Jennifer escucha los consejos de Marta, la cual le advierte que de no tomar un buen rumbo en su vida no logrará nada. Por eso la muchacha decide olvidarse de Gael y ofrece a Larisa comprar su tienda de abarrotes. Es invitada a la boda de Gael y Karla, donde se besa con Bartolomeo, quien ha enloqueido por ella y decide quedarse a vivir en el pueblo.

Con ayuda del Dr. Fabré, Larisa da a luz a una niña a la que nombra Darina y a la que cuida como su más preciado tesoro. La duerme junto con su hermano mayor para luego acudir a dormir a los brazos de su amado Fabricio, quien visita la iglesia para rezar por Darina, a la que enciende una veladora y ofrede flores blancas, rezando por su alma. Se aferra a su primogénito, derramándo una lágrima al preguntarse en qué lugar se encontrará Darina.

El doctor Fabré acude a la casa Lumán y en ella contempla una fotografía de Eleonor, a la que promete que muy pronto enviará a alguien más, para recobrar las viejas tradiciones de la familia. Se marcha y a lo lejos es visto por Clara, quien ha recobrado la cordura y no vive aislada en su habitación. Constantemente hace paseos que oculta pues en realidad siempre acude a admirar la vieja casa, desde lo lejos, pues el terreno ahora se encuentra cercado. Lo contempla pues este llama su atención puesto que en él ya no se aparece el fantasma de Eleonor, sino el de Darina, quien se encuentra atrapada en el infierno.

FIN












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